miércoles, 23 de mayo de 2012

AMANDO A UN VAMPIRO CAPITULO 3

Esta historia le pertenece a Kassi en su blog “Luz de cristal”
Espero que os guste y dejéis vuestros comentarios

SEDUCIR NO ES TAN FÁCIL
SUMMARY : Porque el amor puede llegar a ser difícil y si no que se lo digan a la familia Cullen, amantes de vampiros... (vampiros & humanos) 
Clasificación: T

CAPITULO 3

POV Rosalie

Hoy iba al instituto más guapa de lo que intentaba ir otros días, con el único motivo de seducir al grandullón de Emmett. Lo encontré yendo a nuestra clase así que lo agarre del brazo le di la vuelta y le bese en las mejillas. Parecía que estaba un poco desconcertado pero enseguida me miro de arriba a abajo y me sonrió abiertamente. Yo iba sexy con mi mini-falda, mi camisa pegada y mi rebeca, pero el en lo de sexy no se quedaba atrás con esos jeans rotos y esa camisa ceñida a su pecho musculoso.

-Rosalie, hoy vienes muy... guapa-dijo Emmett, eso me hizo sonreír, de veras parecía haber estado a unos segundos de decir sexy.

-Bueno si, tu también grandullón-dije mirándole a los ojos. Seguimos hacia clase pero en la primera esquina que giramos nos topamos con una de mis compañeras del equipo de las animadoras.

-Hola, Rosalie-miro a Emmett y dijo-¿no me presentas a tu guapo amigo?-Esa Jessica siempre estaba donde no debía, no me caía para nada bien.

-Si, Jessica este es Emmett Swan.

-Emmett, encantada-dijo Jessica dándole 2 besos a Emmett-para mi gusto se había acercado demasiado a mi grandullón, ¿que pensaba? a grandullón, el no era nada mío.

-Yo también Jessica, ahora si me permites tengo que seguir hablando con Rosalie-Dijo Emmett mientras se giraba para seguir andando y me cogía de una mano para que le siguiera, fue una suerte que me cogiera de la mano o si no seguiría allí alucinando con lo fácil que había sido para el pasar de Jessica.

-¿Porque hiciste eso? quería ligar contigo-le dije.

El me soltó la mano y me miro por el rabillo del ojo y dijo.

-Quizás no la quería, ¿sabes? yo prefiero a las rubias- y entonces sonrío.

Dios, si este tipo no era sexy, que bajara dios y lo viera.

POV Emmett

Esa rubia después de lo que dije seguía mirándome con una mirada que casi decía "te puedo comer aquí y ahora", seguimos yendo a la clase como si Jessica no hubiera aparecido. ¿La clase tenia que estar al final de todas? por lo visto si. En el camino un chico de cabello castaño, alto y de esos que se creen muy guays, se cruzo en nuestro camino, al principio paso de largo pero después se volvió sobre sus pasos y encaró a Rosalie.

-Hola, guapa ¿como te llamas-dijo el entrometido.

-Soy Rosalie, y este es Emmett-dijo señalándome, bueno por lo menos no me ignoraba.

El chico me miro con cara de desprecio y se volvió a girar hacia Rosalie. El tonto ese pensaba que el tendría mas posibilidades con Rosalie que yo, desde luego no sabia donde se metía, si al final de esta conversación el conseguía algo con Rosalie probablemente vendría con una amenaza de regalo. El vampiro que había dentro de mi pedía a gritos que reclamara lo que era mío, pero eso era del todo incoherente porque ella no era mía y yo no era suyo, sin importar lo que yo pensara y aunque me gustara la idea de ser suyo.

-Yo soy Mike.

-Encantada Mike-dijo Rosalie sin mucho interés.

-¿Tienes planes para el viernes?¿o prefieres que nos conozcamos más mañana?-estaba a punto de gruñir pero me calle y espere la respuesta de Rosalie.

-Mike, muy considerado por tu parte, pero este viernes lo tengo ocupado, quizás mañana pueda hablar un poco contigo, adiós.
¿Ella tenia el viernes ocupado con quien? Claro que lo tenia ocupado, si ella era una chica hermosa, era imposible que alguien como ella estuviera sola.

-¿Que planes tienes el viernes?-pregunte sin pensármelo.

-mm... ninguno, pero ese tenia pinta de tonto, ni siquiera quiero molestarme en hablar con el, si me encuentra mañana le diré que se me olvido. ¿y tú tienes planes?.

-No, la verdad.

-¿Vamos al centro a ver una peli?-me pregunto mirándome a los ojos.

-Claro, cuando quieras.

Llegamos a la clase y nos sentamos, entonces Rosalie no tenia a nadie ¿no?. Pues ya mismo lo tendría, esta chica me volvía loco, éramos muy parecidos. Si no le gustaba algo, no lo aceptaba. Y si quería algo, lo tenia que conseguir, los dos éramos lanzados con lo ligues pero eso en este caso no era cierto porque yo con ella no quería comportarme como un tonto ligón.

Nunca había conocido a una chica como ella, que me hiciera sentir feliz, querer estar con ella siempre, quererla y abrazarla. Espera, ¿desde cuando yo quería abrazar a una chica?.

Termino la clase y salimos hacia la siguiente, Rosalie me miro a los ojos con un brillo que no había notado antes y me sonrío, ahí fue cuando me di cuenta de algo.

De verdad la quería para mi, Mía y de nadie más.


martes, 22 de mayo de 2012

SORTEOS

SORTEO "LA DAMA DEL ARCANGEL" de Nalini Singh
Este sorteo lo realiza Laura en su blog “Cientos de miles de historias”. El premio es un ejemplar FIRMADO de LA DAMA DEL ARCÁNGEL, de Nalini Singh. 

-¿Cuándo se sortea? 1 junio
- Mano inocente: random.org 
- Ámbito nacional (España
- Requisitos: ser seguidor del blog
- Cómo conseguir puntos extras: 
+5: ser seguidor del blog antes del anuncio del concurso
+5: entrada anunciando el concurso en blog propio (Tiene que ser una entrada nueva, puede ser compartida, pero a fecha actualizada. No serán válidos los puntos de blogs creados para ganar puntos en los concursos: siento ponerme tonta, pero el objetivo es la difusión y si sólo te sigues tú mismo malamente vas a poder llevarla a cabo)
+3: llevarte el banner del concurso a tu blog
+2: agregarnos en facebook (Cientos DeMiles DeHistorias)
+3: anuncio en facebook del concurso
+2: agregarnos en twitter (@Cientosdemiles)
+3: anuncio en twitter del concurso
Total máximo de puntos a conseguir: 23 + 1 (este punto será otorgado siempre por participar)

Pero si queréis saber mas o apuntaros PINCHAR AQUI

SORTEO CASI 200 SEGUIDORES
Este sorteo lo realiza Vampiresa en su blog “Vampiresa bruji”
El Premio es de la autora Sonia Marmen y el libro se llama " La Tierra de las Conquistas".

SIPNOSIS
Alexander Macdonald decide poner fin a una vida sin rumbo y se enrola en el ejército inglés para la conquista de Nueva Francia, la futura Cánada. Poco espués se encuentra en tierras americanas, combatiendo contra franceses e indios en la memorable batalla de los llanos de Abraham de 1759. Pero mediante la ocupación de Quebec conoce al amor de su vida, Isabelle Lacroix, hija de un rico comercial local. A pesar de que están en frentes distintos, nace la pasión entre ellos... ¿podrán Alexander e Isabelle ver cumplidos sus sueños?

BASES
--- Ser Seguidor del blog, Antiguo o Nuevo: 3 Punticos
--- Los 25 Primeros Sedientos Comentaristas que se llevan 10 Punticos para participar son:
* Lighling: 49 Sedientos Comentarios
* Nenina: 38 Sedientos Comentarios
* Dulce Cautiva: 32 Sedientos Comentarios
* Citu: 31 Sedientos Comentarios
* Gemma: 30 Sedientos comentarios
* Adela/Mariola (Sokaly): 23 Sedientos Comentarios
* Irene Comendador: 17 Sedientos Comentarios
* Nikta: 15 Sedientos Comentarios
* Karol Scandiu: 14 Sedientos Comenatrios
* Coronada Princess: 13 Sedientos Comenatrios
* Mientras Leo: 13 Sedientos Comentarios
* Angy W.: 12 Sedientos Comentarios
* Cruz de plata: 12 Sedientos Comentarios
* Fany: 12 Sedientos Comentarios
* Anita: 12 Sedientos Comenatrios
* Crónicas de los Reinos: 11 Sedientos Comentarios
* Fiore: 10 Sedientos Comentarios
* Seize the Day: 8 Sedientos Comentarios
* Eterna Lolita: 7 Sedientos Comentarios
* Galena: 6 Sedientos Comentarios
* Mari: 6 Sedientos Comentarios
* Alyena78: 5 Sedientos Comenatrios
* Espe: 5 sedientos Comenatrios
* Iris Martinaya: 5 Sedientos Comenatrios
* Raquel Un Libro de Hadas: 5 Sedientos Comentarios

Puntos Extra
--- Banner visible: 5 Punticos
--- Entrada anunciando el concurso: 5 Punticos

Pero si quereis saber mas o apuntaros PINCHAR AQUI

lunes, 21 de mayo de 2012

HAMBRIENTOS DE DESEO CAPITULO 3

Esta historia le pertenece a Maria en su blog “Letras de hielo y fuego”
Espero que os guste y dejéis vuestros comentarios 

 HAMBRIENTOS DE DESEO
 Summary: Cinco segundos antes, Jacob Black habría jurado que no le podía pasar a él... que la mujer perfecta para él no existía. Y entonces, la encontró en un restaurante abarrotado. El olor de la dulce y humana Nessi Cullen desató en su interior una necesidad explosiva que jamás recibiría la aprobación de los miembros de su clan.
Adaptación

CAPÍTULO 3:


«Los monstruos existen. Los monstruos existen. Los monstruos existen».

Renesmee se lo repetía una y otra vez mientras el peso tremendo del hombro lobo la aplastaba contra el suelo de la habitación. Sabía que debía luchar, forcejear, gritar, pero no pudo hacer otra cosa que seguir allí, paralizada.

El pánico se había extendido por sus extremidades como una droga, entumeciéndole el cuerpo y acelerando tanto su corazón que amenazaba con salirse de la caja torácica.

Toda una vida de pesadillas espantosas, llenas de colmillos y garras afiladas, dominó su mente. Como si estuviera atrapada en la tela de una araña.

—Cuanto más te lamo aquí —dijo la bestia, refiriéndose a su cuello—, más delicioso y más intenso es el aroma de tu miedo.

«No, no, no. Esto no puede ser real. Esto no puede ser real. No puede».

Su enorme cabeza se alzó y sus gigantescos y peludos hombros se movieron cuando la criatura descendió hacia su pecho, arañándola levemente con la punta de los colmillos. Renesmee sentía el calor intenso de sus garras, que le aferraban las muñecas.

—Te diré una cosa… ¿Qué te parece si nos divertimos un poco y descubrimos hasta dónde soy capaz de aterrorizarte?

Renesmee se preguntó cómo podría aterrorizarla más si ya estaba muerta de miedo. Había descubierto que era una cobarde y la sensación le quemaba en el estómago como el ácido, pero por mucho que intentaba rebelarse, no era capaz de superar su miedo.

Y él lo sabía.

El hombre lobo sonrió, ladeó la cabeza y la observó detenidamente, olfateando su aroma.

—Eres tan tímida, pequeña… Eso no me sirve. Disfruto mucho más de mis comidas cuando tienen cierto carácter.

La bestia se rió de su propia broma. Ella cerró los ojos con fuerza y derramó unas lágrimas.

Se había equivocado terriblemente. Los monstruos existían; no eran un producto de su imaginación, sino seres reales.

Más de una vez se había preguntado por las cosas extrañas que había visto y oído en la tienda de Emily, pero en el fondo, nunca había pensado que fueran verdad. Las leyendas estaban por todas partes; en las películas, en los libros, hasta en los periódicos. Su propia madre había creído siempre en las cosas sobrenaturales, en cosas que estaban más allá de la existencia normal. Cuando Renesmee era una niña, la llevaba a todos los estrenos de películas de vampiros, hombres lobo y brujas.

Más tarde, con el paso de los años, llegó a la conclusión de que la obsesión de su madre con esas cuestiones no era más que una forma de huir de los disgustos de la vida. Sin embargo, Renesmee había sido una niña tan miedosa que empezó a tener pesadillas. Em la había ayudado a superarlo, pero había miedos que seguían en el fondo de su mente.

Ahora, mucho tiempo después, resultaba que su madre había estado en lo cierto al advertirle que sus pesadillas tenían un fondo de verdad.

Su madre no era una loca, pero Renesmee no la había creído nunca. Y cuando por fin la creía, ya era demasiado tarde. Estaba a punto de morir.





Jacob volvió a mirar el papel y al leer el nombre escrito.

Renesmee Cullen.

Pasó el pulgar por encima de las letras, se lo guardó en el bolsillo de la camisa de franela y pronunció sus sílabas una a una.

Renesmee. Un nombre poco habitual para una mujer poco habitual. Una mujer que podía volver loco a un hombre. Una mujer que podía destruirlo.

Pensó que lo más inteligente que podía hacer era marcharse de allí y olvidarla. Pero no debía de ser muy inteligente, porque no tenía intención de marcharse. O tal vez, no estaba pensando con la cabeza sino con otra cosa.

Se recostó en el asiento del todo terreno, con un cigarrillo entre el pulgar y el índice del brazo que tenía apoyado en la ventanilla. Cuando Renesmee salió del restaurante, le pidió a Seth que fuera a buscar el vehículo. Entretanto, él siguió a Renesmee a pie; primero hasta la tienda donde trabajaba y, poco después, hasta su domicilio. Una vez allí, llamó a su amigo por teléfono y le dijo dónde estaba.

En ese momento, Seth y él estaban vigilando un edificio de estilo Victoriano, una mansión que sus dueños habían dividido en pisos.

Jacob todavía no entendía que se hubiera comportado de una forma tan extraña en el restaurante. La emoción, el deseo y la necesidad de poner a salvo a Renesmee lo habían cegado por completo. Sabía que James iría tras ella si tenía ocasión, y estaba tan inquieto que se había comportado como un idiota. Lógicamente, Renesmee se había asustado y se había ido.

Pero eso no explicaba que siguieran allí. Si el bienestar de Renesmee era lo único que le preocupaba, podría haber llamado a Dimitri y a Félix, dos de sus compañeros, para que la protegieran. Y al final los había llamado, pero para que vigilaran la tienda.

Golpeó el volante, nervioso, y se preguntó qué diablos le estaba pasando. La vida le había gastado una broma pesada. Cualquiera que lo conociera bien sabía que lo último que deseaba era una compañera.

Y mucho menos, una compañera pequeña, frágil y humana.

Una vez más, se dijo que sería mejor que arrancara y se marchara de allí. Pero no podía. Todo lo sucedido durante los ocho años anteriores, todas las lecciones que había aprendido e incluso todas las promesas que se había hecho a sí mismo de no acabar como Edward, se habían esfumado en unos pocos minutos.

Se maldijo de nuevo, echó una calada larga al cigarrillo y contempló el rayo que en ese momento iluminó el cielo.

A su lado, Seth se cruzó de brazos y bostezó.

— ¿Qué tal si comemos algo? —preguntó—. No hemos comido nada y me estoy muriendo de hambre.

Jacob miró el edificio de apartamentos. Por culpa de los truenos, no alcanzaba a oír nada del interior.

Y si empezaba a llover con más fuerza, tampoco podría seguir el olor de Renesmee.

—Ve a buscar algo de comer —murmuró—. Seguro que hay algún bar a poca distancia.

—No pretenderás que me coma una hamburguesa o algo por el estilo. ¿Sabes cuánta grasa tienen esas cosas?

—Quemamos tantas calorías que la grasa no te debería preocupar —observó.

— ¿Y mis arterías, qué? —dijo su compañero—. Pero ahora que lo pienso, ¿qué pasa con James? Se supone que deberíamos estar siguiendo a ese sádico.

Jacob no necesitaba que se lo recordaran. Seguían a James desde cuatro semanas antes, cuando encontraron el cadáver descuartizado de una joven prostituta. Se suponía que debían encontrarlo y darle muerte.

Era una carrera contrarreloj. Debían eliminar la amenaza antes de que tuviera ocasión de elegir a otra víctima. Además, Jacob sabía que James aprovecharía cualquier punto débil y lo usaría contra sus perseguidores. Los de su clase eran así. Si los había estado observando y había visto su reacción al encontrarse con Renesmee, actuaría contra ella.

Jacob no lo podía permitir. Por eso había llamado a Dimitri y a Félix. Ellos vigilarían el establecimiento de la amiga de Renesmee mientras Seth y él vigilaban la casa.

—Eres consciente de que la has puesto en un grave peligro, ¿verdad? —dijo Seth.

—Si la toca, morirá —gruñó Jacob—. Lo sabe de sobra.

—No tiene nada que perder, Jake. Ya está condenado a muerte. Puede morir esta noche o dentro de unas semanas, pero James sabe que al final lo encontraremos y lo mataremos —comentó—. Además, te odia tanto que es capaz de atacarte donde más te duele sólo para hacerte sufrir.

—Si quiere llegar a ella, tendrá que pasar por encima de nosotros.

Seth soltó una carcajada.

— ¿Ahora somos héroes medievales, dispuestos a enfrentarnos a dragones y a arriesgar nuestras vidas por ayudar a una dama en peligro? Por todos los diablos, Jacob… si es así, espero que nos santifiquen, nos nombren caballeros o nos premien con lo que sea de rigor en estos casos —ironizó.

Jacob pensó que él no era un héroe, ni mucho menos un santo.

Suspiró con pesadez, hundió los hombros y lanzó una mirada cauta al cielo, esperando el rayo siguiente.

El ambiente estaba cargado de electricidad. Otro trueno sonó en la distancia, rompiendo el silencio opresivo de la tarde y anunciando la llegada inminente de la tormenta.

Las sombras del dormitorio de Renesmee se volvieron más oscuras, llenando cada rincón, cubriendo sus cuerpos con un color gris desolado mientras el hombre lobo hacía todo lo posible por asustarla más.

—Llevaba mucho tiempo esperando este día, Caperucita.

La bestia acercó la cabeza y le acarició la nariz con la punta de su hocico brillante de humedad. Sus ojos negros y vacíos la miraron a sólo unos milímetros de distancia, tan cerca que Renesmee pudo ver todos y cada uno de los pelos de sus pestañas.

Su visión era terrorífica. Una mezcla de cuerpo de hombre y de lobo, cubierto de pelo oscuro y con unos músculos enormes. Su pecho era tremendamente grande y sus miembros, largos, poderosos y terminados en garras. En cuanto a su cabeza, no tenía ni asomo de humanidad: era la cabeza de un lobo, con las fauces y los colmillos de un lobo.

La bestia frotó las caderas contra el vientre de Renesmee.

—Ahora que estamos aquí, no sé por dónde empezar —continuó, sarcástico—. ¿Te degüello? ¿O me doy un festín con este cuerpo tan delicado que tienes? Podría penetrarte y destrozarte por dentro, de tal manera que sigas viva y sangrando hasta que acabe contigo.

Dejó de hablar durante unos segundos y la miró como si estuviera imaginando la escena. Después, añadió:

—Supongo que sería muy divertido; tendría una buena historia que contar… —sonrió, dejando caer un reguero de saliva de sus fauces—. Y no creo que a Jacob le guste compartir sus juguetes.

Renesmee no pudo creer lo que oía. Jacob. El chalado del restaurante.

Sin embargo, Renesmee tardó poco en atar cabos. El amigo de Jacob había insinuado que ella estaba en peligro.

Su suerte con los hombres no podía ser peor de lo que era.

De repente, sintió una furia incontenible. La bestia le lamió asquerosamente la cara y apretó el hocico contra su oreja.

—Sí, creo que disfrutaré contándoselo a Black. Casi tanto como voy a disfrutar contigo, torturándote hasta que pidas clemencia.

Renesmee se sorprendió a sí misma con un comentario irónico.

— ¿Tu madre no te dijo nunca que con la comida no se juega?

El hombre lobo la miró a los ojos y sonrió.

—Vaya, vaya… así que al final resulta que tienes carácter. Me alegro.

Renesmee se preguntó qué podía hacer. Pero antes de que tuviera ocasión de encontrar una respuesta, él le echó el aliento en la cara.

—Para satisfacer tu curiosidad, te diré que mi querida madre era una bruja que traicionó a mi padre y murió en la cama de otro hombre. Los muy idiotas ni siquiera lo vieron llegar… —declaró la bestia, sonriendo—. Mi padre me dijo que ella todavía estaba gritando, en medio del clímax, cuando él le rebanó la garganta.

—Dios mío…

Renesmee supo que jamás olvidaría aquella escena. Si lograba sobrevivir al hombre lobo, formaría parte de sus pesadillas hasta el fin de sus días.

—Se llevó un recuerdo de ella —continuó—, y estoy pensando que yo debería hacer lo mismo. Matar a la nueva mujer de Black es un placer que querré recordar. Pero ¿qué debería elegir? —murmuró, mirándola con intensidad—. ¿Un mechón de tu cabello? ¿Un dedo, quizá? Eso sería divertido… se lo podría restregar a nuestro amigo Black por la cara. Así no tendría duda alguna de que fuiste mía. Y le dolería mucho, porque te desea con toda su alma. Moriría sabiendo que donde él fracasó, yo tuve éxito.

La bestia bajó la cabeza hasta su pecho y sacó una lengua larga y rosada con la que le lamió un pezón, por encima de la ropa.

Renesmee se estremeció, hizo un gesto de asco y sintió una furia muy extraña que crecía en lo más profundo de su ser. Después, oyó un aullido terrible, ensordecedor, y cayó en la cuenta de que el sonido no procedía de la garganta del hombre lobo, sino de la suya.

— ¡Suéltame! —rugió.

Notó que sus músculos se tensaban. Estaba punto de estallar.

La bestia le enseñó los colmillos y entrecerró sus ojos negros, crueles y vacíos.

—Creo que nos lo deberíamos tomar con calma —murmuró, satisfecho.

Le acarició la cara con una garra, observó detenidamente sus rasgos y dijo:

—Pensemos un momento. Hasta es posible que Black esté fuera, esperándonos; se cree muy listo, pero yo he llegado antes que él y ni siquiera lo sabe. Podría poseerte… y dejar tus restos para que los encuentre más tarde. Una idea magnífica, ¿no crees?

—Eres repugnante.

Renesmee le escupió a la cara.

El hombre lobo rió.

—Y tú estás muerta de miedo —afirmó—. No sé si lo has entendido antes, pero el miedo me alimenta, cariño. Cuanto más asustada estés, más satisfactoria será mi recompensa.

— ¿Tu recompensa?

—Black me quitó algo hace mucho tiempo y he estado esperando el momento de devolverle el favor —respondió—. Como ahora está aquí, tengo intención de disfrutar cada segundo.

La bestia le soltó las manos y se echó hacia atrás bruscamente, quedando a horcajadas sobre ella. Ya acercaba las garras a sus vaqueros cuando Renesmee reaccionó por fin y se dejó llevar por el instinto de supervivencia.

Con más rapidez de la que se habría creído capaz, dobló las rodillas, plantó los pies en el suelo y arqueó las caderas hacia arriba. El hombre lobo pesaba tanto que apenas logró moverlo, pero logró que se inclinara hacia la izquierda. Acto seguido, sin perder el tiempo, repitió el movimiento otra vez y liberó la pierna derecha. Cuando su enemigo perdió el equilibrio, Renesmee extendió un brazo y palpó el suelo en busca del abrecartas que se le había caído.

En cuanto sus dedos tocaron el instrumento de plata, lo agarró firmemente por la empuñadura, se giró y hundió la hoja en el duro cuello de la bestia. Él soltó un rugido inhumano y ella retorció el abrecartas para ahondar la herida.

El hombre lobo cayó sobre Renesmee, aplastándola contra el suelo. Uno de sus poderosos brazos la golpeó en la cara y sus gafas salieron volando. Él intentó morderla con sus letales mandíbulas; Renesmee logró apartarse a tiempo, pero no pudo evitar que le estampara la cabeza contra la base del tocador.

— ¡Aaaarg! —bramó Renesmee, apretando los dientes.

Con la palma de la mano, empujó el abrecartas más adentro y se resistió a la tentación de soltarlo cuando la sangre empezó a brotar a borbotones y le manchó la mano.

El hombre lobo empezó a emitir sonidos guturales, monstruosos y grotescos, como salidos de las profundidades del infierno.

— ¡Muere de una vez! —exclamó ella.

De repente, Renesmee oyó un estruendo y gritos procedentes del exterior. La bestia también debió de oírlos, porque giró la cabeza y soltó un aullido tan fuerte que la puerta y las ventanas temblaron.

Unos segundos después, apareció un ser grande y extrañamente familiar que agarró al hombre lobo y se lo quitó de encima. Renesmee aprovechó la ocasión para tomar aire; los pulmones le dolían por la falta de oxígeno.

Intentó ver lo que sucedía, pero la cabeza le dolía tanto y todo pasó tan deprisa que le costó mucho. Se apartó, se colocó en posición fetal y miró a su alrededor. Había tres seres de forma inhumana que gruñían, aullaban y soltaban dentelladas y maldiciones mientras luchaban y destrozaban sus muebles. Renesmee se quedó perpleja cuando vio lo que parecía ser un brazo de hombre normal y corriente, pero con una garra. Luego se oyó un chasquido intenso, como de un hueso al romperse. Fue tan estremecedor que se le revolvió el estómago.

Entonces, la ventana saltó por los aires.

— ¡Huye! ¡Corre tanto como puedas! —gritó de nuevo esa voz conocida—. ¡Pero te encontraré y te mataré!

Renesmee parpadeó, intentando apartar las gotas de sudor que le caían sobre los ojos. Por primera vez, pudo ver el rostro del ser que le había salvado la vida, el ser que ahora estaba arrodillado junto a ella y que le tomaba el pulso, para asegurarse de que se encontraba bien.

—Eres tú… —dijo, asombrada.

—Tranquila. Descansa un poco.

Él la miró. En su expresión quedaban restos de ferocidad, de ira, de un instinto depredador y salvaje que estaba en todas las líneas de su cuerpo y hasta en sus ojos, que a Renesmee le parecieron diferentes. Ahora parecían más amarillos que marrones. Y tenían una intensidad primitiva que la hizo sentirse incómodamente sensible.

Cuando se quiso dar cuenta, Renesmee estaba abrazada el pecho más grande que había sentido nunca.

El calor de aquellos músculos, sólidos y bien definidos bajo una camiseta empapada de sudor, le resultó tan placentero que estuvo a punto de gemir; pero se contuvo y permaneció en silencio.

Enseguida, oyó la voz del compañero de su salvador.

—He echado un vistazo a la manzana, pero no hay un alma. Parece que nadie se ha enterado, de modo que la policía no nos molestará… —dijo—. He vuelto a poner la puerta en su sitio. Se caería con una simple ráfaga de viento, pero engañará a cualquiera que pase por la calle hasta que la saquemos de aquí.

Unos dedos fuertes e increíblemente capaces apartaron el pelo de la cara a Renesmee.

—Tendrá que servir de momento —dijo Jacob.

— ¿Cómo se encuentra?

Jacob le acarició la frente y las mejillas.

—Bastante asustada, pero James no la ha mordido. Supongo que el muy canalla estuvo aquí todo el tiempo, esperando a que volviera de la tienda. ¿Cómo es posible que la haya encontrado tan deprisa?

—Oh, vamos, ya sabes que tiene muchos contactos. Además, si ella frecuenta el restaurante donde la conocimos, sólo ha tenido que entrar y sacarle su nombre y su apellido a cualquiera —declaró Seth—. Seguro que ha encontrado su dirección en Internet. Apenas habrá tardado unos minutos.

Jacob gruñó mientras pasaba las manos por el cuerpo de Renesmee. No parecía muy convencido de que se encontrara realmente bien.

Renesmee intentó no estremecerse, pero fracasó. Jacob olía maravillosamente. Era un aroma intenso, perverso, exquisito, un aroma pecaminoso que llenaba sus sentidos y que casi podía sentir en la punta de la lengua.

Sabía que todo aquello era muy extraño, pero borró la preocupación de su mente porque le encantaba estar entre sus brazos. Si pensaba demasiado, tendría que apartarse. Y no quería.

—De todas formas, da igual cómo lo haya conseguido —continuó Seth, que puso los brazos en jarras—. Ahora tenemos un problema mucho mayor, Jacob… Afuera es de día. James ha cambiado de forma sin necesidad de la noche. ¿Sabes lo que eso significa?

—Significa que esto no va a ser pan comido.

Jacob seguía comprobando el estado físico de Renesmee. Le pasó una mano dura y caliente por el costado y le palpó las costillas, acercándose maravillosamente a uno de sus senos. Si no hubiera estado tan aturdida, se habría movido un poco, le habría agarrado la mano y la habría puesto justo donde lo deseaba.

—Sí, entre otras cosas —comentó el rubio—. Pero sobre todo, significa que aquí está pasando algo más grave de lo que habíamos imaginado. Aunque James sea un hombre lobo de pura raza, es imposible que un tipo de su edad haya aprendido a transformarse a la luz del sol. Además, ¿cómo es posible que no detectáramos su olor en la calle? Estaba delante de nuestras narices, pero si ella no hubiera gritado, no nos habríamos dado cuenta.

—No sé lo que pasa con su olor. Puedo notarlo aquí dentro, en la casa, pero es mucho más leve de lo que debería y está mezclado con algo intenso que me quema la nariz —dijo Jacob—. Pero no me preocupa lo poderoso que sea ni que pueda transformarse en cualquier momento. Cuando le ponga las manos encima, pagará el precio de haberla tocado.

Seth permaneció un momento en silencio. Después, miró a Renesmee y preguntó:

— ¿No le vas a explicar lo que somos?

En cuanto oyó la frase, Renesmee tuvo una revelación. De repente, todas las cosas tenían sentido. Acababa de encontrar la pieza del rompecabezas que siempre le había faltado.

Antes de que Jacob pudiera contestar la pregunta, Renesmee se apartó de él con movimientos lentos y carentes de coordinación. Volvía a estar dominada por el miedo.

—Ya sé lo que sois —dijo.

Sus palabras sonaron lejanas, extremadamente débiles, en poco más que un susurro.

Jacob la miró con calma. Ella retrocedió, apoyándose en las manos y en las rodillas, hasta que chocó contra la pared.

— ¿Lo sabes? —preguntó él.

Jacob se levantó con la elegancia y la rapidez de un depredador.

— ¿Cómo me habéis encontrado? —preguntó ella, con la voz ronca y hueca por el pánico—. ¿Qué estáis haciendo aquí?

Al notar el miedo en su voz, la expresión de Jacob cambió y se volvió menos intensa, como si una cortina se hubiera cerrado sobre él.

—Dudo que me creas —contestó—, pero te he seguido para mantenerte fuera de peligro. Estaba fuera, vigilando el edificio, cuando oímos que gritabas.

—He visto unas garras… —dijo ella.

Renesmee apartó la vista de Jacob y echó un vistazo a su dormitorio, completamente destrozado. Ya no era el lugar agradable y cómodo que había sido, sino una especie de matadero lleno de sangre. La ventana por donde había escapado la bestia estaba rota. Incluso la puerta se había salido de sus goznes.

— ¡Sois hombres lobo! ¡Como él! —los acusó. Jacob inclinó la cabeza un poco y la observó.

—Lo somos, pero no como él.

—Entonces, es verdad que he visto garras… tus garras —dijo ella—. Cuando estabas luchando con ese monstruo, se llame como se llame.

—James. Se llama James. Y en cuanto a las garras que has visto, podían ser las mías o las de Seth.

Jacob se encogió de hombros con toda naturalidad, como si estuvieran hablando de algo tan trivial como el tiempo.

—De día no nos podemos transformar por completo —continuó él—. De hecho, a James le debería pasar lo mismo que a nosotros.

—Comprendo. De modo que de día sólo os podéis transformar parcialmente… Cuánto me alegro —ironizó ella—. Ya me siento mucho más tranquila.

Jacob entrecerró los ojos y la miró fijamente para ponerla en su sitio.

—No pretendo que te sientas mejor —afirmó—. Sólo intento que sigas con vida.

Renesmee soltó un gemido de incredulidad.

— ¿Y esperas que te crea?

—Me creerías si te tranquilizaras un momento y prestaras atención a lo que te dice tu instinto. Yo no soy el malo de esta historia. Soy el único que te puede mantener a salvo.

— ¿Mantenerme a salvo? ¿Cómo? ¿Dándome un susto de muerte? —preguntó, con voz temblorosa—. No, no te creo.

Jacob suspiró.

—Ni quería asustarte antes, cuando nos conocimos, ni quiero asustarte ahora. Sólo quiero que estés bien, Renesmee.

Ella se sobresaltó.

— ¿Cómo es posible que conozcas mi nombre?

Él se metió una mano en el bolsillo de la camisa y sacó un papel, sosteniéndolo con el pulgar y el corazón. Era un resguardo de Renesmee, el que llevaba en el libro como marca páginas.

Renesmee lo miró y clavó los ojos en Jacob.

—Se te cayó en el restaurante —explicó él.

—Se me cayó… —repitió ella.

Jacob observó en silencio durante unos segundos y dijo:

—Tú también lo sentiste, ¿verdad?

Renesmee sacudió la cabeza, pero no pudo engañarse hasta el punto de creer que entre ellos no había una especie de conexión. Su instinto se lo estaba diciendo a gritos. Y ella se negaba a escuchar.

—Maldita sea, Renesmee, no nos hagas esto —declaró Jacob con furia súbita—. Sé lo que sientes. No mientas.

—Te equivocas —murmuró ella débilmente, incapaz de pensar con claridad—. Mira… lo siento mucho, en serio. Lo lamento de verdad, pero… no puedo seguir con esto. Sencillamente, no puedo.

Él bajó la cabeza y clavó la vista en el suelo, pensativo. Segundos después, cuando su voz volvió a sonar, lo hizo con dulzura.

—Todo el mundo tiene miedo de los hombres lobo, cariño. Al principio.

—No, tú no lo entiendes —se defendió ella, insegura—. No es que tenga miedo, es que estoy aterrorizada. Tengo pesadillas desde niña… todo el tiempo. Yo… no, no puedo…

Jacob dio un paso hacia ella, pero se detuvo al ver que se ponía tensa.

—Es demasiado tarde, Renesmee. No puedo dejarte sola. James no se detendrá hasta atraparte.

—Esto es una locura…

—Escúchame, por favor. Aquí hay más de lo que parece… entre nosotros se ha establecido una conexión profunda y demasiado complicada para explicártela ahora —dijo—. Pero si James lo sabe, o si simplemente lo sospecha, no cejará hasta acabar contigo.

Renesmee tuvo que hacer un esfuerzo para contener las lágrimas.

— ¿Conmigo? ¿Por qué? ¿Por qué yo?

Jacob la volvió a mirar a los ojos. Renesmee se sintió como si pudiera adivinar sus pensamientos, como si se hubiera introducido en su mente y fuera testigo directo de su caos.

—Porque eres perfecta para llegar a mí —respondió.

Renesmee se abrazó a sus rodillas y miró a Jacob y a Seth.

— ¿Y qué quiere de ti? ¿Por qué te busca?

Jacob se acuclilló delante de ella.

—Porque soy lo que soy y tengo el trabajo que tengo —explicó—. Me dedico a cazar y a matar licántropos como James, hombres lobo descontrolados. Eso es lo que hacemos. Somos Cazadores. Seth es mi compañero.

— ¿Qué quieres decir con eso de hombres lobo descontrolados?

Como Jacob tardó en responder, Renesmee se giró hacia Seth. Pero el rubio la miró con dureza. Era evidente que no tenía intención de entrar en detalles.

— ¡Maldita sea! ¡Vosotros me habéis metido en este lío! —protestó—. Merezco una explicación. Quiero saber lo que está pasando.

—Los descontrolados son licántropos que se han dejado llevar —dijo Jacob, al fin.

— ¿Licántropos que se han dejado llevar? No lo entiendo…

—Hombres lobo que se dejan dominar por sus instintos depredadores y cazan humanos para alimentarse. Cuando empiezan, ya no se pueden detener… la sensación de matar y devorar es muy adictiva. No tienen ni miedo ni conciencia. Y como James se ha fijado en ti, te seguirá a cualquier parte.

—Dios mío…

—Por eso tenemos que sacarte de aquí, Renesmee. Debemos llevarte a un lugar seguro y asegurarnos de que no te encuentre sola la próxima vez que ataque —sentenció.

Renesmee sacudió la cabeza.

— ¿A un lugar seguro? ¡Será una broma…!

Jacob se levantó, se pasó una mano por el pelo y se metió las manos en los bolsillos del pantalón.

— ¿Te parece que estoy bromeando?

—No, pero tampoco me pareces un…

— ¿Un monstruo? —preguntó, arqueando una ceja.

Renesmee notó un brillo de dolor en su mirada. Seth se apoyó en el marco de la puerta y murmuró algo poco halagador. Ella se sintió tan avergonzada que se ruborizó al instante.

—No, eso no es lo que iba a decir —mintió—. No pongas palabras que no he dicho en mi boca.

— ¿Por qué no? —preguntó Jacob, dedicándole una mirada intensa—. Tus pensamientos son tan obvios que los llevas escritos en la cara, Ness. Nunca había conocido a nadie tan fácil de interpretar.

— ¿Y tú que sabes? —lo desafió—. No sabes nada de mí.

Jacob resopló.

—Ni tú de mí, querida. Pero eso no impide que estés llena de prejuicios.

Renesmee estaba demasiado asustada para pensar con claridad. Y sin embargo, había algo muy reconfortante en aquel gigante altanero.

Una vez más, tuvo la extraña sensación de que estaban hechos el uno para el otro, pero se resistió a ella.

Aquello era completamente ridículo.

—Yo… creo que voy a vomitar…

Se levantó a duras penas, se llevó las manos al estómago y corrió hacia el cuarto de baño. Por el rabillo del ojo, vio que Jacob hacía ademán de seguirla. Seth lo agarró del brazo y lo detuvo.

—Dale tiempo, hombre —dijo el chico—. Ha tenido una experiencia… difícil.

—Sí, bueno… —gruñó Jacob.

Renesmee entró en el cuarto de baño, cerró la puerta y echó el cerrojo. Sabía lo que tenía que hacer.

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domingo, 20 de mayo de 2012

PREMIO

Este  premio me lo ha dado Yazmin en su blog "Words flying on the sky"


Normas:
1. Los blogs premiados deberán poner 5 hábitos extraños y el link del Blog que te eligió para este premio.
2. Elegir 15 blogs que deberán poner sus hábitos extraños.
3. Notificarles de su premio y repetir proceso
Habitos extraños:
* Cuando me acuesto aunque sepa que esta la persiana cerrada revisarla
* Ir en el coche con la musica bastante fuerte cuando voy sola
* Sentarme en la mesa para comer la ultima y cuando todo esta en ella.
*Leer en la cama antes de dormir, aunque sean dos paginas
*Llevar siempre en el bolso papel y boli

Pues le entregaré el premio a los siguientes blogs o personas:

Dulce  Cautiva
Vidinala
Corazón de cristal
María del  blog "Letras de hielo y fuego"
Diana
Angy
Electrica
Valnelia
Gisela
Astarielle
Romina
Galena
Laura
Vampiresa 
Mas que vampiros

sábado, 19 de mayo de 2012

SORTEOS

Aquí os dejo las bases del sorteo que va a realizar el blog “Los libros de la princesa”.
BASES

- Habrá un ganador
- El concurso es Nacional
- Comienza el 14 de Mayo de 2012 y finalizará el 8 de Junio de 2012
- El sorteo será mediante Ramdom.org
- Mínimo de participantes 20

REQUISITOS OBLIGATORIOS


- Ser seguidor/a del blog: +5

PUNTOS EXTRAS

 +10 Entrada en tu blog
 +3 anunciar el sorteo en Facebook
+3 anunciar el sorteo en Twitter
+6 llevarte el banner del sorteo (coged el de la columna de la derecha)
+2 comentar en esta entrada
+1 por contadme los puntos

En total podéis conseguir: 30 puntos

EL PREMIO

1 ejemplar de "Primera tumba a la derecha" de Darynda Jones.

Pero si queréis saber mas o apuntaros PINCHAR AQUI


El blog “Los caprichos de Diana” ha decidido realizar un sorteo.
La ganadora podrá elegir uno de los dos conjuntos de lencería que sortea de la marca FORGARELLA.

*REQUISITOS

1. Ser seguidora del blog.

2. Ser seguidora en Facebook  de LOS CAPRICHOS DE DIANA, dando a "Me gusta". 

3. Solicitar amistad en Facebook a FORGARELLA, dando a "Agregar a mis amigos".

3. Dejar un comentario en esta entrada manifestando la intención de participar en el sorteo con tu e-mail y nick de seguidora. 

4. Sorteo de ámbito nacional.

*PARTICIPACIONES EXTRA
Podéis conseguir hasta cinco participaciones extra.

1. Por publicar el sorteo en una entrada o post de tu blog

2. Por ser seguidora en Twitter, AQUI.

3. Por compartir el sorteo en Facebook. o publicar por Twitter

Pero si queréis saber mas o apuntaros PINCHAR AQUI


Este es el primer sorteo que celebra Susana en su blog “Mi lirio”

¿Qué se sortea? Pues 3 USB de 4 GB de la marca Kingstom.
Obligatorio para participar:

Ser seguidor de este blog (+5 ptos)

Puntos extra:

Llevarse el banner del concurso (+5 ptos)
Llevarse el banner del blog (+5 ptos)
Ser seguidor en twitter (+5 ptos)
Ser seguidor en facebook (+5 ptos)
Dar publicidad al concurso por cualquier medio (+5 ptos)

Datos de interés:

Este sorteo comienza el día 17 de mayo y finaliza el día 17 de junio (hasta las 23:59 hora peninsular). También avisar de que este sorteo es solamente NACIONAL, lo siento para los que me sigan desde fuera, intentaré hacer pronto otro sorteo de carácter internacional.

Pero si queréis saber mas o apuntaros
PINCHAR AQUI

viernes, 18 de mayo de 2012

DISCULPA

Hola mis niñas


Espero que me disculpéis. Pero este miércoles he comenzado a trabajar y estoy liada adaptándome a los horarios y no he podido pasar el capitulo de mi historia "La tentación vive arriba" que pertenecía para hoy viernes.


Espero poder pasarlo este fin de semana para poder colgarlo  el viernes que viene.

jueves, 17 de mayo de 2012

BOOK TRAILER DE IRIS MARTINAYA

En esta os voy a dejar el book trailer del libro "Promesas olvidadas" de nuestra compañera Iris Martinaya.
Espero que os guste y dejéis vuestros comentarios.