miércoles, 29 de febrero de 2012

MI AMOR DESPRECIADO CAPITULO 18

Esta historia le pertenece a Kassi en su blog "Luz de cristal" 
Espero que os guste y dejéis vuestros comentarios.

MI AMOR DESPRECIADO
SUMMARY: Mi amor despreciado: Definitivamente me pasaba algo malo, ¿de verdad quería a mi mejor amigo, a mi casi hermano?, la única respuesta que había era clara. SI, LO QUERÍA....Secuela de Odiando a mi amado. 
Clasificación: M

CAPITULO 18

POV Nessie

Los quejidos sordos eran absorbidos por la acolchada almohada que tenia debajo de mía, no podría decir bien qué hora era aquella en la que me encontraba llorando, solo que era de noche desde hacia unas horas; mi familia dormía mientras yo seguía despierta amortiguando mis lágrimas en la cama.

Poco había podido dormir cuando me eché en la cama, puesto que a los pocos minutos de comenzar mi sueño me sentí casi asfixiada por una sensación agobiante y me desperté de un salto. Supe que era aquella sensación cuando vi de nuevo venir todos los pensamientos que habían recorrido mi mente horas antes, acompañadas de imágenes de Robert y yo, desde nuestra infancia a nuestra adolescencia, como si fuera una película en la que me recordara lo que había perdido y lo que podía conseguir con solo decir NO a James.

Me sentía más que mal por haber engañado de algún modo a James, besando a mi mejor amigo y aun incluso me sentía peor cuando recordaba que era por él por quien suspiraba, que yo a él lo amaba y que por lo visto él a mi también; no me importaba ya nada de lo que le hubiese impulsado a dejarme tiempo atrás, solo quería estar con él.

James entonces era como algo que sobrará ahí, entre nosotros dos, un eslabón innecesario que debía ser eliminado; pero no podía. ¿Cómo iba a decirle ahora que no me casaba con él? Tenía que hacerlo, había aceptado ser su esposa, y él de verdad se pensaba que yo lo amaba como él a mí, pero no era así.

Por todo aquello era por lo que lloraba tumbada en la cara, el aire casi me faltaba y sentía la apremiante necesidad de levantarme y gritar, tirar algo al suelo y solucionar las cosas como una niña pequeña, llorando y pidiendo porque su principito viniese a por ella.

Me levante de la cama, respire profundamente, secándome con el dorso de la mano las lágrimas de ambas mejillas, sentía los ojos llorosos y alguna lágrima se me escapó de nuevo, tuve que volver a limpiarme con la mano, e ir hasta la ventana para abrirla con cuidado y en silencio; el aire fresco de la noche entro a mi habitación refrescándola y dejando que mi labio inferior dejara de moverse como con una especie de tik debido a las ganas de llorar.

-sh..sh…-se oía un extraño sonido.

De repente una pequeña piedrecita se dirigió a mi ventana, me aparte rápidamente antes de que me diera en el estomago, cayó en el suelo de mi habitación; hasta ese momento en el que me asomé para ver quien había lanzado aquello no caí en la cuenta de que aquel sonido pudo haber sido producido por un humano pero así era.

Allí abajo sonriendo estaba él.

-Robert!-dije dando un salto, me frote los ojos, estaba allí abajo sonriéndome, los problemas casi se disolvieron de mi vida solo por tenerle tan cerca.

-Ness, vine a por ti; me quede dormido pensando en tu sonrisa y cuando me desperté en mitad de la noche supe que tenía que venir a buscarte-dijo acercándose a la pared de la casa, la ventana quedaba en el segundo piso así que tendría que bajar yo.

-Espérame ahora bajo, no sé cómo pero bajare te lo juro-le murmure.

-No, aparta de la ventana deja que yo suba, por favor-le mire incrédula mientras decía eso.

-¿Cómo pretendes subir?-le pregunte apartándome de la ventana como me había ordenado.

Le mire desde lejos, para ver que hacía, tomo impulso y comenzó a trepar por el árbol que había frente a mi ventana, no podía saltar del árbol a la ventana; ¿estaba loco? Era mucha altura y distancia. Podía partirse algo.

-Que voy-dijo, tomo impulso desde una de las ramas mas salidas del árbol y salto hacia mi ventana, yo metí un pequeño grito ahogado por unas de mis manos para no despertar a mis padres, sentía la sangre correr por mis venas a alta velocidad mientras mi respiración irregular se escuchaba en la habitación.

-¿Robert?-pregunte acercándome a la ventana al no verlo entrar por ella.

-Si…-dijo, sus manos estaban agarrando el borde de la ventana con fuerza, casi impulsándose con los brazos comenzó a subir y puso su codo sobre la ventana para ayudarse con él, puse ambas manos sobre su camisa para empujar hacia mí y darle más impulso entonces entro de cabeza, medio cuerpo hacia dentro, con la barriga apoyada en la ventana me sonrió, le ayude un poco mas y acabo por caerse de cabeza sobre mí.

Ambos tirados en el suelo comenzamos a reír, así pude descargar un poco de la tensión que tenia instalada en mi cuerpo; me había dado sin duda un susto de muerte pero estaba bien, y estaba en mi cuarto así que me tranquilicé.

-Ahora que estoy aquí, Hola princesa-me sonrió y me besó los labios, pegando su cuerpo al mío; ese beso tuvo un cierto sabor a alcohol, había estado bebiendo pero puesto que el día anterior nos habíamos besado lo veía algo casi explicable.

-¿Has estado bebiendo?-le pregunte cortando el beso, me miro a los ojos y asintió.

-Ness, tengo que contarte muchas cosas; primero de todo, estuve bebiendo en un casino y he de decirte que conocí a un amigo de James..-paro de hablar y se apartó de mi para ponerse en pie y ayudarme a mí a hacer lo mismo, seguidamente fuimos a la cama sin hablar y nos sentamos allí; yo a pesar de ir vestida con la ropa de dormir y más bien escasa no sentí pudor alguno, él era el hombre al que amaba, con quien varias veces me había duchado antes de la pubertad y al que pensaba darle mi virginidad si dios lo quería así.

-Sigue contándome-le dije cuando estuvimos en la cama sentados, le tome de la mano, y le sonreí de lado esperando que con aquel gesto se decidiera a seguir.

-Nessie, debes comprender que lo que te voy a contar es la verdad, y no quiero hacerte daño con ella, pero solo por ser la verdad la tienes que saber-comentó antes de seguir con el relato.

-Sí, sí…Dime que pasa; me pones nerviosa con tanto misterio-le murmure.

-Bueno…es que estuve hablando con el amigo de James, estaba borracho pero decía la verdad, soltó prenda y dijo que James solo estaba contigo para casarse y así conseguir el dinero de tu familia puesto que sus fabricas están en la quiebra-dijo lentamente, poco a poco analizaba la situación mientras miraba a los ojos de Rob, él no mentía.

-Ah…-iba a decir algo pero cerré la boca y me callé.

De alguna forma todo tenía sentido, nunca me había querido enseñar en que trabajaba, solo me dijo que era una empresa familiar que había caído en sus manos tras la muerte de sus padres; tras eso también encajaba la prisa que había tenido para fechar la boda y casarse conmigo; pero no quería creer que de verdad quisiera hacer eso, casarse conmigo por interés.

-Ness, juro que te digo la verdad, créeme…él es un mentiroso que no te quiere; mientras que yo muero por ti, daría mi vida por ti, te amo Nessie; por favor cree mi verdad, y aléjate de él, vámonos a algún sitio donde nadie nos moleste; escapémonos y vivamos juntos por siempre, felices. Solo tú y yo, mi vida-me tomo de la cara, acercando su frente a la mía.

Aquel era el momento mas romántico de mi vida, y mis ojos volvían a estar empañados, definitivamente me amaba y estaba decidido a hacer cualquier cosa por tenerme a su lado.

Me separé de él mirándolo en la oscuridad de la habitación, solo con la luz de la luna reflejándose en sus ojos.

-Rob, no creo que James me vaya a hacer eso…-me di prisa en continuar con la frase cuando vi su cara lastimera, casi parecía que le había roto el corazón-..pero eso no quiere decir que me niegue a huir contigo de todo esto; te amo, y lo sabes-me acerqué a él, y esta vez fui yo quien uní nuestros labios, su lengua se adentro en mi boca con voracidad, y sus manos me rodeado la cintura rápidamente, parecía nervioso y feliz.

Me hizo acercarme tanto a él que lo más cómodo para mí fue sentarme sobre él, bese su mejilla, su mentón, su cuello dejándome llevar por las ansias de él, era una completa locura fugarnos juntos pero el amor significaba eso; hacer locuras por la persona a la que amabas.

-Pequeña, para un segundo-dijo en medio de un gruñido, paré en seco.

-¿Qué pasa?-pregunté nerviosa.

-Tienes que hacer las maletas, nos vamos esta noche; antes de que nadie se dé cuenta de nada, o el propio Charles le diga nada a James-dijo acariciando mi muslo sutilmente; sonreí y asentí, suponiendo que ese Charles debía ser el amigo de James.

-Vámonos pues-me baje del regazo de Rob y saqué de debajo de la cama una gran maleta, mientras yo buscaba la ropa interior con algo de vergüenza, Rob sacaba de mi armario algunas prendas y las iba doblando como podía para meterlas en la maleta; metí toda la ropa rápido y como pude, dejando algunas fuera, tomé un par de zapatos más y busqué la ropa que me pondría para salir de casa ese día, elegí un vestido sin cancán, ni volantes, era sencillo; de color blanco y azul, nada ostentoso ni pomposo para poder moverme con facilidad; luego tome unos de mis zapatos mas cómodos y cerré la maleta.

-Rob, ¿podrías mirar a otro lado? Tengo que cambiarme-él asintió, alzando una ceja, poniendo una sonrisa picara pero se dio la vuelta.

Rápidamente me cambie de ropa, sin ponerme el corsé, puesto que necesitaba la ayuda de alguien, solo me dejo la camisa interior y con el vestido encima, con una chaquetilla sobre el vestido para abrigarme algo.

-Ya-me di la vuelta y el también, me sonrió, entonces cogió mi maleta y la puso frente a la ventana.

-Bien, voy a bajar, luego me lanzas la maleta y saltas tu, prometo cogerte en brazos-asentí aunque me moría de miedo por tener que saltar desde la ventana pero pensé que quizás no era tanta altura como la que se veía desde allí arriba, así que vi como Rob saltaba a el árbol de enfrente de nuevo y bajaba con un salto limpio; tomé mi maleta y se la lance con cuidado él la cogió al vuelo y la dejo al lado de otro bulto en el suelo.

-Ahora te toca a ti-dijo, me asomé por la ventana, sacando primero un pie y después otro, me quede sentada en el filo y antes de mirarme miré hacia atrás, observe mi habitación como si no fuese a verla nunca jamás y penséero un pie y después otro, me quede sentada en el filo y antes de mirarme miré hacia atrás, observe mi habitación como si no fuese a verla nunca jamás y pensé en mis padres; si no nos pillaban estaría mucho tiempo sin verlos antes de poder volver.

Entonces me tiré, mi pulso se aceleró y la adrenalina recorrió mi cuerpo como el frío viento; pero caí en brazos de mi amor.

-Mi príncipe azul, tú siempre me salvas-le dije abriendo los ojos que había cerrado al tirarme, bese sus labios con ternura y me separé para irnos de allí cuanto antes. Entonces caí en la cuenta de que había otra maleta junto a la mía, la suya.

-¿Cómo sabias que te diría que si a irnos juntos?-le pregunte interrogante.

-No lo sabía, tenía la esperanza de que lo hicieras-se puso colorado y después me miro a los ojos-y si no planeaba secuestrarte y amarte tanto y de tal forma que pudiese ver que mi verdad era la correcta-le miré intensamente sintiendo mi corazón latir, amándole con cada partícula de mi ser.

Una vez más no pude evitar acercarme a él, observa la luz de sus ojos, su cabello, su cara de ángel y preguntarme como podía tener tanta suerte después de todo…

-Te amo Robert, eres y serás el único hombre que pueda amar en mi vida.

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