miércoles, 8 de junio de 2011

ODIANDO A MI AMADO CAPITULO 4

Esta historia le pertenece a Kassi del blog "Amor lobuno"
Espero que os guste y dejéis vuestros comentarios


ODIANDO A MI AMADO
SUMMARY:  La obligaron a casarse y tener un hijo con alguien a quien odiaba. ¿Podrá llegar a amarlo como desea su padre?

CAPITULO 4


POV Bella
-Soy yo-contesto Jake saliendo a la vista.

-Tú…-me miro y me dijo-no puedes cambiar a Edward por él.

-¿Por qué no?, yo amo a Jake, a Edward lo odio, es un niño rico y mimado que no sabe lo que es querer a alguien, ¿Crees que alguna vez me querrá más que él?-señale a Jake-No, no lo hará.

-Sabes que ahora mismo no estoy como para discutir, empiezo a odiar a tu…amado, además este no este de discusión, ya firmaste y ya no hay vuelta atrás-suspiro.

-No sabes que susto me diste al ver que te habías escapado-dijo de nuevo.

-Yo no pretendía escaparme, solo quiero vivir mi vida, ya soy mayor-grite.

-No, no lo eres y harás lo que yo diga-cogió mi brazo pero Jake no se quedo atrás mirando sin más.

-Señor, su hija tiene 25 años puede hacer lo que le plazca… ¿Por qué se opone a nuestro amor?, yo la cuidare mejor que alguien que no la ama-Jake se acerco a mí y me beso la mejilla.

-Porque ya firmo, ahora se tiene que casar además esto es lo mejor para ella-la cara de mi padre estaba cada vez mas roja y su furia era visible.

-Te amo, jake-susurre. 

Mi padre me cogió y me alzo para ponerme sobre su hombro como si fuera un saco y me saco de la casa casi corriendo. Jake se quedo impresionado pero reacciono y corrió hacia mí.

Entonces se me ocurrió una cosa.

-Jake, luego hablamos…-le grite antes de que mi padre se volviera a encararle.

El paro en seco y supo que yo me había rendido en esto pero por mi sonrisa también descubrió que yo no me había rendido del todo.

Mi padre me llevo hasta el coche, esos coches que tanto se estropeaban y me sentó en el asiento, dejándome caer en seco.

-Gracias Emily-dijo poniendo el coche en marcha para salir de allí.

Pasamos todo el recorrido hasta mi casa en silencio, hasta llegar a casa, donde me di cuenta que por culpa de mi padre me había olvidado las cosas en casa de Jake aunque eso era lo de menos.

-Lo odio a ese estúpido-murmuró abriendo la puerta de la casa.

-Y yo te odio a ti-conteste corriendo hasta mi cuarto llorando.

En cuanto abrí la puerta fui corriendo hasta el teléfono y lo cogí para llamar a Jake antes de que mi padre tuviera tiempo de quitarme el teléfono para que tampoco pudiera hablar con él.

Lo cogió en cuestión de segundos.

-Jake, escúchame no tengo mucho tiempo-dije respirando entrecortadamente.

-Dime.

-He decidido que si no puedo contra los enemigos me uniré a ellos; me casare con Edward y hare caso a mi padre en todo pero seguiré contigo y nadie nos podrá separar. Si conozco lo suficiente a Edward el no me amará y le dará igual si estoy en casa como si no-calle esperando respuesta de parte de Jake.

-Es mejor opción que separarme de ti para siempre-dijo cansado.

Alguien llamo a la puerta de mi habitación y supe que ese era el fin de mi conversación con Jake.

-Debo dejarte, Te amo, cielo-colgué y me dirigí a mi armario para coger algo de ropa y cambiarme al mismo tiempo que decía “pase”.

Mi padre entro y me miro.

-Ya te puedes estar haciendo a la idea, debes dejar a ese chico y mañana iras de compras con Emily tienes que comprarte un vestido nuevo, conocerás seriamente a Edward pasado mañana-salió de mi habitación, sin esperar un reproche de mi parte, y cerró la puerta de un portazo.

No llore aunque tenía ganas, simplemente me quite el vestido, el corsé y todo lo demás para ponerme el camisón y tirarme a la cama exhausta. 

A la mañana siguiente Emily me despertó pero este no era un día normal, no me llamaba para desayunar con mi padre, pues ella me traía el desayuno hecho en una bandeja.

-Toma Bella, se que hoy no estás para nada-puso la bandeja sobre mis piernas.

-Gracias Emily-murmure tomando una galleta.

-No, gracias a ti por no guardarme rencor por lo que hice-se sentó en la cama-dentro de media hora iremos a comprar, ya sé que no te despejaras mucho pero algo harán las compras ¿no?-

-Nunca te guardare rencor y lo sabes Emily además si lo hiciera ¿Quién me llevaría a comprar?-

Se rió para después levantarse.

-Te veo en la sala-salió de mi habitación y yo me puse a desayunar detenidamente, desde que mi madre murió no había desayunado en la cama, por lo visto mi padre se tomaba muy en serio este tema, pero yo aún más, porque esta era mi vida.

Termine el desayuno, puse la bandeja en la mesa y cogí un vestido blanco con volantes azules que me gustaba mucho, para ir de comprar; cuando estuve arreglada baje hasta la sala donde me esperaba Emily con un bolsito.

-Ya estoy preparada-abrí la puerta y espere a que me siguiera.

Andamos por varias calles hasta llegar a una de las tiendas más sofisticadas donde había vestidos y complementos que me encantaban.

Entramos y al segundo ya tenía un vestido en mi mano, era blanco con unos pequeños volantitos que se doblaban haciendo pliegues.

-Es precioso-mire la etiqueta, era demasiado caro para mi-es muy caro Emily-iba a dejar el vestido donde estaba pero Emily cogió mi mano.

-Tu padre dijo que aunque fuera caro, si era elegante y adecuado para tu…”cita” lo comprara.

-Oh…-como no, si a él solo le preocupaba eso.

-Ya tenemos el vestido ideal, vamos a por el corsé-me acerco uno blanco con decorados azules como a mí me gustaban.

-Creo que me lo llevare-cogimos las cosas y las pagamos en total eran 5.000 dólares pero como bien había dicho mi padre, el dinero no importaba, y menos para alguien como él, que se podría decir que estaba podrido de dinero. 

En solo unos minutos más estuvimos en casa y yo me probé el vestido con el corsé para ver que tal me quedaba, me estaba realmente bien.

-Vaya, esta fabulosa-murmuro Emily.

-Gracias-entonces se giro y miro el reloj.

-Ahora te traigo la comida-salió de mi habitación, pero en unos minutos estaba de vuelta con la misma bandeja de esta mañana pero llena de una comida exquisita.

-Hoy me voy un poco antes ¿sí?-dijo Emily cuando dejo al bandeja.

-Claro, tendrás algo importante que hacer-murmure.

-Descansa, mi niña-escuche cerrarse la puerta y me acerque a la mesa para empezar a comer, pues de verdad tenía hambre.

El día paso rápido, no salí prácticamente del cuarto, solo una vez para dar una estirar mis piernas y a lo máximo que llegue fue al jardín donde cogí algunos crisantemos, pero aun así se me paso rápido el día, me dormí después de leer un poco y el único sueño que tuve fue maravilloso; yo era una chica normal y podía amar a cualquier chico aunque evidentemente en el sueño me quedaba con Jake, con MI Jake.

Por la mañana ya estaba más tranquila, pero en cuanto pensé que hoy era mi cita con Edward se me revolvió el estomago, no sé si fue porque me sentía mal o por la simple idea de estar con él a solas, era como si le pusiera los cuernos a Jake.

-Buenos días, Bella-Emily entro a mi cuarto como de costumbre-hoy iba a venir Rose pero le tuve que decir que no podías, pues tienes tu cita con Edward-paso y cuando estaba a punto de poner la bandeja en la mesa le dije.

-No hace falta bandeja, gracias, creo que casi tengo ganas de vomitar-murmure agarrándome la barriga.

-¿Tanto odias a Edward?-pregunto.

-No solo, lo aborrezco bueno en 5 minutos estoy abajo como siempre-ella salió y yo me puse mi ropa a la velocidad de la luz aun con mi estomago revuelto.

Aun así baje y me senté en mi sitio habitual, mi padre se mostro sorprendido peor no hizo ningún comentario hiriente, y en el fondo se lo agradecía aunque supuse que no era tan tonto como para molestarme solo unas horas antes de que llegara Edward.

Desayune solo un café con una escasa galleta, no podía comer nada, pero aun así estuve en la mesa como cualquier otro día, pues este no iba a ser diferente en nada.

-Bella ven, te ayudo a ponerte en vestido-me dijo Emily después de recoger la mesa del desayuno, solo faltaba una hora para que llegara mi…prometido.

Como aborrecí en ese instante esa maldita palabra, si la hubiera escuchado en algún lugar hubiera jurado morir de asco. 

-Claro-mumure, me llevo a mi cuarto y saco el vestido que compramos el día anterior junto con el corsé y algunos accesorios.

-No sé por qué debo desaprovechar este vestido-Emily me dio la vuelta y comenzó a abrocharme el corsé debidamente.

-No seas mala con Edward, no es tan malo como crees, solo es un poco…travieso-contesto cerrando la cremallera del vestido.

-Hablas de él como si lo conocieras-levanto la cabeza y me miro con una sonrisita.

-No me digas, por favor…-comprendí que de verdad lo conocía, vaya día que me esperaba por delante.

-Ya estas-murmuro dándome una pequeña palmadita en la espalda.

-Gracias, ¿Cuánto queda para que llegue…Edward?-su nombre se me atraganto.

-Solo unos minutos y si conozco bien a su padre le hará llegar temprano para conversar con el tuyo o por cortesía quien sabe…Estas hermosa-dijo mirando el reflejo de mí sobre el espejo.

-Odio esta situación-me queje, pero no me dio tiempo a decir nada más pues llamaron a la puerta y me dispuse a bajar para saludar.

Me quede un segundo en lo alto de las escaleras observándole, ahí estaba él presente en cuerpo pero no en alma, se le veía a distancia y estaba haciendo un esfuerzo por sonreír, y para ser sincera tenía una sonrisa bastante falsa aunque bonita.

Baje y me presente.

-Hola soy Bella Swan-sonreí, se quedo congelado y miro un segundo sobre mi hombro.

-Emily-murmuro, para desviar su atención de ella y devolvérmela a mí.

5 comentarios:

  1. Esta interesante,vaya con Charlie,que estricto resulto ser.Espero el proximo,tengo ganas de saber que pasara.

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  2. Pero que le pasó al final a Edwardddd, con lo wapa que debía estar Bella, ¿se fija en Emily? jajja

    Besos wapi

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  3. OH OH OH OH¡¡¡¡¡¡¡
    QUE MAS PASARA??
    OH QUE INTERESANTE E
    INTRIGA ME DEJAS EH¡¡
    JA MUY BUENO EL CAP¡¡
    BESOS¡¡BYE¡

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  4. Ohhhh increible ya quiero leer mas hay.... que va a pasar, que pensara Edward de Bella?? hahahahahahah estoy ansiosa...

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