miércoles, 22 de junio de 2011

ODIANDO A MI AMADO CAPITULO 6

Esta historia le pertenece a Kassi del blog "Amor lobuno"
Espero que os guste y dejéis vuestros comentarios

ODIANDO A MI AMADO
Summary: La obligaron a casarse y tener un hijo con alguien a quien odiaba. ¿Podrá llegar a amarlo como desea su padre? 

CAPITULO 6

POV Bella

-¿Qué tal te fue todo?-me pregunto mi mejor amiga junto a mí, Rosalie acababa de casarse con un rico empresario y estaba totalmente convencida de que el matrimonio era lo mejor del mundo, nada más lejos de la realidad para mí.

-Se podría decir que bien-sonreí y me senté en mi cama.

-Ups, eso no me gusta, ¿Qué ocurre?-pregunto sentándose a mi lado, era muy desconfiada pero llevaba toda la razón, ocurría algo.

-Nadaaaaaaaaaaaaa…-exagere mientras reía-solo hice un “trato” con mi futuro esposo-me calle y luego rodee los ojos-que mal suena eso, MI futuro esposo…-hice una mueca provocando que Rosalie se riera más de lo que ya le había hecho reír como mi comentario.

-Definitivamente estas mal-no le conteste solo le saque la lengua mientras me levantaba y cogía mi bolsito.

-¿Qué trato? ¿A dónde vas? ¿Qué haces?-me miro mientras me iba detrás de un biombo y me ponía otro vestido para la ocasión, una no muy bonito si se puede decir.

-Demasiadas preguntas-le murmure.

-Solo respóndeme a la primera-me dijo cansada.

-Ok, solo le dije que no le quería pero que actuara conmigo y el acepto-me abroche la cremallera y salí de detrás de biombo.

-No sé qué contestarte, me dejaste sin comentarios-se levanto y me siguió mientras bajaba por la escalera para abrir la puerta y salir a la calle.

Era media tarde, y apenas pegaba el sol allí, la calle olía de maravilla pues era primavera, estaba rodeada por hermosura y yo me dirigía a casa de mi infierno personal, MI FUTURO ESPOSO.

Fui andando a pesar de llevar puesto tacones de Abuja y llegaría sin pies, mi amiga Rosalie iba tras de mi, hablando de cosas insustanciales a las cuales apenas prestaba atención. Tras media hora andando a paso lento llegamos a la magnánima casa de los Cullen, una valla de hierro cortaba la entrada a la casa, pero esta se abrió cuando un hombre mayor la empujo, el camino hasta la casa era largo y estaba formado por pequeñas piedras planas encajadas, más alla la puerta de la imponente casa estaba abierta y esperando en la entrada estaba Alice, la hermana de Edward. Llegue junto a ella y le abrace aun sin conocerla, por cortesía.

-Hola, soy Bella-murmure y me moví hacia un lado dejando que Rosalie a mis espaldas se viera-y ella es Rosalie, mi mejor amiga.

-Encantada, Soy Alice… aunque creo que algo nos conocemos-sonrió ampliamente-vamos al jardín trasero, allí tengo los preparativos para la boda-nos llevó al jardín, había una mesa y muchas hojas sobre ella, una figura se alzaba tras la mesa con la cabeza gacha.

Edward tenía razón la pequeña Alice parecía tenerlo todo organizado, era como la recordaba, con tan solo 6 añitos era toda una niñita encantadora con una vitalidad inacabable y que se pasaba todo el día organizando cualquier cosa que se le ocurriera, aunque tan solo fuera para celebrar la fiesta de cumpleaños de su gatita.

-Edward, llegaron nuestras invitadas- anunció Alice cuando llegamos a su altura, Edward alzo la cabeza y saludo con un seco “hola”, no parecía estar de buen humor así que ni siquiera intente comenzar una conversación, solo seguí las indicaciones de Alice para elegir los colores, los decorados, los recuerdos y demás…

-Edward podrías intentar ayudar a tu futura esposa ¿no?-pregunto Alice, Edward la miro con odio, Rose me miro a punto de soltar una pequeña risita y yo la mire rodeando los ojos.

-Ok, no estás de humor…-suspiro Alice.

-¿Qué le ocurre?-le susurre a Alice.

-Nada, Tanya esta aun molesta con él por su boda pero…-Edward la corto.

-No hace falta que murmures nada, te puedo oír perfectamente-le dijo fríamente.

-Vale pues, no comprendo porque Tanya se molesta, no es culpa tuya que te tengas que casar, esa chica no es normal-Alice parecía hablar con repugnancia, pero no le tome importancia pues sabia cual era la fama de Tanya, casi todas la mujeres la evitaban pues también era conocida como la roba-novios.

-Ah Alice no me lo pongas mas difícil, ya sé que es complicada y lo sé muy bien, cuando le intente explicar la situación-me miro descaradamente dando a entender que se refería a nuestro plan-me cerró la puerta en las narices y no me dejo entrar, esto es verdaderamente frustrante.

-Ok, pues entonces puedo decir que yo tuve suerte-murmure sonriendo-Jake me seguía queriendo, me llamaba y en secreto me amaba casi todas las noches.

Alice me miro sin comprender pero Rosalie si entendió y su mirada era acusadora. Vale, estaba engañando a mi familia y amigos pero si no me hubiera obligado mi padre a casarme no me vería en esta situación.

Cuando terminamos con la tarea me fui de allí casi corriendo, no había sido exactamente una tortura pero fue algo parecido, pasar 1 hora sin apenas hablar mirando decorados era de lo peor.

-Creo que de aquí a mi boda va a ser unos meses muy largos-le dije a Rosalie cuando ya nos despedíamos.

Entre en casa, comencé a subir los escalones para ir a mi cuarto, cuando llegue abrí la ventana, me quite los tacones y me deje caer en la cama…No llevaba mucho descansando cuando el teléfono sobre la mesita de noche comenzó a sonar, lo tome y conteste.

-¿Si?-

-Soy yo, Jake-dijo con voz jovial mi chico favorito.

-Hola Amor, ¿Qué tal?-me puse de costado mirando a través de la ventana el cielo azul.

-Bien, llamaba para saber si vendrás hoy a mi casa-aquella no era pregunta más bien era una afirmación pero aun así le conteste con un SI rotundo.

-Pues ponte ese vestido azul que me gusta-dijo riendo-Adiós mi vida-y con eso colgó, sonreí para mis adentros y espere a que llegara la noche.

Cuando así fue, me puse el vestido que Jake decía, espere a que mi padre durmiera y salí por la ventana cayendo sobre el césped con un sordo sonido.

La Push no se encontraba muy alejada comparada con otras casa, así que como hacía cada casi todas la noches me fui andando hasta la casa de Jake, algunas veces Jake me había preguntado porque no íbamos a la ciudad en vez de estar siempre en su casa, pero el motivo era obvio. Yo me iba a casar con Edward, no me podían ver en mitad de la noche con otro chico y menos besándolo o haciendo dios sabe que.

Llegue a su casa cuando ya era media noche, y él me esperaba en la puerta, nervioso; siempre decía que le daba miedo si me pasaba algo, pero eso era estúpido ¿Qué me podía pasar en mitad de la nada?

-Te eche de menos mi amor-murmuro en mi oído cuando me abrazo.

-Y yo, mi bronceado bombón-reí y le bese para empujarlo a su casa y perderme en su cuerpo durante esa maravillosa noche.

POV Edward

-Edward, ¿Por qué no dejas de pensar ya en eso?-dijo Tanya que estaba a mi lado en la cama. Habíamos pasado muy buena noche disfrutando de nuestra proximidad pero cada vez mas y mas pensaba en mi boda, casi tanto que me olvidaba de Tanya.

-Lo siento, mi amor-le bese la cabeza y la abrace fuertemente.

-Así está mejor, odio que pienses en esa Bella, sabes ya es bastante malo que te vayas a casar con ella como para que también pienses solo en ella y no en mi-sus celos eran visibles pero yo solo le sonreí quitándole importancia al asunto.

-No seas exagerada, solo estas celosa-le piqué, sus mejillas se tiñeron de rojo pero no por vergüenza si no porque estaba furiosa.

-No digas tonterías, mi novio se va a casar solo estoy furiosa-se levanto de la cama, se puso la ropa y se dispuso a irse enfadada.

-¿Adonde crees que vas?-le pregunte yendo hacia ella. La cogí de la cintura y le murmure en el oído-tu eres la única mujer en mi vida-con eso se dio la vuelta me beso y se dejo llevar de nuevo por su cuerpo.

….......1 mes y 3 semanas después……..

La situación entre Bella y yo era la misma, ella seguía viniendo cada pocos días a mi casa para los preparativos de la boda, que sería dentro de dos días; venia cansada y con ojeras de trasnochar; mientras que yo seguía con Tanya haciendo lo que quería y desobedeciendo a mi padre y al de Bella.

-¿Qué tal Bella?-le pregunte cuando llego a mi casa, el día antes de la boda.

-Cansada y sin ánimos de casarme-murmuro restregándose los ojos.

-Parece que somos dos los que no nos queremos casar-le conteste sentándome en el sofá del salón-por cierto te espera Alice en su habitación para terminar de retocar el vestido de boda.

-Esto será una verdadera tortura- salió de la habitación y se fue a las escaleras.

Mi hermana había tenido mucho cuidado para que yo no viera el vestido de bodas que utilizaría Bella, pero realmente tampoco me interesaba demasiado así que yo me sentaba aquí a esperar lo que se me venía encima con mi boda.

Emily entro por la puerta sonriente, llevando con ella un vaso de whisky y un paquete de cigarrillos.

-Toma Edward antes de que me lo pidas-me dejo el vaso de whisky.

-¿Y los cigarrillos para quién?-pregunte extrañado.

-Para Bella, que últimamente ha empezado a fumar, pero cuando se termine esto de la boda se lo corrijo, no fumara más-dijo con tono maternal antes de irse.

Como odiaba esta situación…esto sería un verdadero infierno tan pronto como empezara la ceremonia de mañana.

-Acabe el vestido-grito Alice bajando por las escaleras como una verdadera desquiciada.

Creo que me equivoque pues ya estaba en el infierno.

4 comentarios:

  1. OH GENIAL¡¡¡¡
    YA QUIERO LA BODA¡¡
    JAJAJA¡¡¡¡A VER COMO
    SE LAS AREGLAN¡¡¡
    ME ENCANTO¡
    BESOS¡BYE¡

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  2. Awww estoy mas que ansiosa por saber que va a pasar??? Edward y Bella son un total desorden ahhahahaha pero me encanta veremos que sucede mil besos!!!

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  3. jajajajaja genial me encanta....Besitos...

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